El ramo de novia tiene sus orígenes en el  antiguo Egipto, y a día de hoy, sigue siendo uno de los complementos de vital importancia en una boda.
Es importante dejarse aconsejar por expertos del arte floral a la hora de realizar la elección, estos profesionales nos podrán aconsejar según las tendencias existentes, así como por nuestro aspecto físico: la altura, el tono de la piel, el color del pelo, el color de los ojos, e incluso el maquillaje.

Igualmente, el vestido de novia también será un factor decisivo, los trajes con largas colas combinan perfectamente con ramos de un cierto volumen que tengan una cascada, compensando de este modo el efecto visual de la cola. También la época del año en que se celebre el enlace tendrá su importancia, pues nos marcará qué flores son las que tendremos a disposición.

Si por el contrario, es el novio el que se va a encargar del ramo (como es tradición en algunos sitios de España), no deberíamos olvidar darle todos estos detalles para lograr el éxito, y que no nos sorprenda cuando nos lo entregue entes de la ceremonia.

Como hemos visto, el ramo de novia es considerado como de los detalles más importantes para la novia junto el vestido de novia, ya que ambos serán buscados con la mirada una vez que lleguemos a la iglesia, y cuando salgamos de ella, así que no hay olvidar que en función de la personalidad de la novia, el estilo del ramo podrá ser más atrevido, sencillo o discreto.